¿Cómo elegir correctamente un disco de desbaste para herramientas eléctricas?

Es tan grande la oferta de discos para herramientas eléctricas que existe en el mercado, que, a veces, lleva a la confusión. ¿Es lo mismo un disco para amoladora que para una esmeriladora? ¿Cómo elegir correctamente qué disco utilizar según la función y el tipo de material que trabajaremos? Es tan grande la oferta de discos para herramientas eléctricas que existe en el mercado, que, a veces, lleva a la confusión. ¿Es lo mismo un disco para amoladora que para una esmeriladora? ¿Cómo elegir correctamente qué disco utilizar según la función y el tipo de material que trabajaremos?

Antes que nada, al momento de elegir un disco para una herramienta eléctrica, tendremos que tener en cuanta una primera clasificación. Los discos pueden ser categorizados de dos maneras:

-Según su estructura: con o sin dientes

-Según la función a cumplir: discos de corte, de desbaste y otros.

Los discos sin dientes son los conocidos como discos abrasivos y se usan para todo tipo de materiales. Están compuestos por:

-Material de corte: denominado “grano abrasivo”, es el elemento esencial del disco porque realiza la función de corte, cubre la superficie del disco y su dureza debe ser mayor que la pieza de trabajo.

-Material aglutinante: es el que permite la unión de los granos abrasivos, puede ser natural o artificial y le otorga resistencia y dureza al disco. La fortaleza con la que el aglutinante mantiene unidos los granos abrasivos determina el “grado” del disco, el cual, a su vez, puede afectar su velocidad y la profundidad del corte o desbaste.

-Material de malla: el refuerzo mecánico que impide la fractura del disco, generalmente, tiene una o más capas de fibra de vidrio.

Por otro lado, existen los discos dentados, que son de acero. Su hilera de dientes puede tener distintas formas, con punta de widia o diamante, y se usan para todo tipo de madera y materiales blando (aluminio, bronce, plástico, yeso, etc.)

Como ya dijimos, los discos también se clasifican según su función. Para el corte, los discos suelen tener un espesor muy reducido (entre 0,8 y 4 mm) y pocos dientes, en caso de tenerlos. Para desbaste, los discos tienen un espesor mayor (entre 4 y 8 mm).

También existe una variedad de discos especialmente diseñados para otras funciones como afilado de herramientas, lijado, pulido, eliminación de restos de soldadura, eliminación de rebabas, limpieza, acabado, etc.

¿Cómo saber qué tipo de disco abrasivo es el más conveniente?

En esta nota nos centraremos en los discos abrasivos. El secreto para hacer una correcta elección está en la combinación del material de corte y el aglutinante. Por ejemplo, los discos de óxido de aluminio con aglutinante cerámico son muy comunes y económicos, pero poseen baja resistencia al choque mecánico y térmico. En cambio, los discos que contienen resina son más flexibles por la naturaleza elástica del aglutinante y, por lo tanto, son más resistentes.

Los discos de tipo cóncavo o centro deprimido se usan principalmente para desbaste y, a diferencia de los planos, usados también para operaciones de corte.

Los discos flap presentan un conjunto de múltiples hojas de tela abrasiva, ubicadas de forma radial y montadas sobre una base de plástico o fibra de vidrio, con gran poder de desbaste y un suave acabado de la superficie.

Otra variable que debemos tener en cuenta es el material a trabajar. En el siguiente cuadro, detallamos qué disco conviene utilizar de acuerdo al uso que le daremos:

cuadro 01


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